Un sistema informático precisa de una planificación, configuración y atención continuada para garantizar que el sistema es fiable, eficiente y seguro. El sistema informático debe tener una o más personas designadas
como administradores para gestionarlo y prever su rendimiento. El administrador del sistema tiene la responsabilidad de asegurar su adecuado funcionamiento, de saber a quién poder llamar si no se pueden resolver los problemas internamente, y de saber cómo proporcionar recursos hardware y software a los usuarios. Las tareas y responsabilidades de los administradores de sistemas varían dependiendo del tamaño del sistema informático. En sistemas grandes las tareas de administración pueden dividirse entre varias personas. Por otro lado algunos sistemas pequeños tan sólo se necesita un administrador.
·Instalación y configuración de software.
Instalar y configurar el sistema operativo, servicios y aplicaciones necesarios para que el servidor trabaje de forma correcta.
·Instalación y configuración de hardware.
Instalar, configurar y hacer disponibles dispositivos como impresoras, terminales, módems, unidades de cinta, etc.
·Instalación y configuración la red.
Instalar, configurar y realizar un mantenimiento de la red para permitir que los equipos se comuniquen correctamente.
·Administración de usuarios.
Dar de alta o baja usuarios, modificar sus características y privilegios, etc.
·Formación y asesoramiento de los usuarios.
Proporcionar directa o indirectamente formación a los usuarios de modo que puedan utilizar el sistema de forma efectiva y eficiente.
·Inicio y apagado del sistema.
Iniciar y apagar el sistema de un modo ordenado para evitar inconsistencias en el sistema de ficheros.
·Registro de los cambios del sistema.
Registrar cualquier actividad significativa relacionada con el sistema.
·Realización de copias de seguridad.
Establecer una correcta política de seguridad que permita restablecer el sistema en cualquier momento.
·Seguridad del sistema.
Evitar que los usuarios interfieran unos con otros a través de acciones accidentales o deliberadas, así como las posibles intrusiones.
CONFIGURACIÓN DE UN SISTEMA OPERATIVO.
Cuando tengamos instalado y configurado el sistema operativo, tenemos que crear las particiones en los discos SCSI compartidos. Hay que crear una partición por cada uno de los servicios ofertados, y dos particiones adicionales de unos 10Mb cada una para los servicios de quórum. A continuación hay que crear los correspondientes sistemas de ficheros en las nuevas particiones, excepto en las particiones de quórum, que son tratadas como dispositivos de tipo raw. Para que las particiones de quórum sean vistas como dispositivos raw, tenemos que utilizar el comando raw, por ejemplo:
- raw /dev/raw/raw1 /dev/sda1raw /dev/raw/raw2 /dev/sda2
Podemos comprobar que los dispositivos raw han sido asignados correctamente ejecutando: raw -qa.
Finalmente tenemos que modificar el fichero /etc/sysconfig/rawdevices para que cuando arranquemos nuestro equipo, se configuren correctamente los dispositivos raw recién creados. Añadir al fichero las siguientes líneas:- /dev/raw/raw1 /dev/sda1/dev/raw/raw2 /dev/sda2
Opcionalmente también podemos modificar la configuración del sistema de arranque (grub o lilo) para reducir el tiempo que tardan las máquinas en arrancar (opción boot time). De esta manera conseguimos que las máquinas recuperen los servicios perdidos más rápidamente.
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